mar. Oct 4th, 2022
Mujer con rosácea

La rosácea es una enfermedad crónica de la piel que afecta a más de 8 millones de personas. La causa de la rosácea aún se desconoce y no existe una cura. Sin embargo, la investigación ha permitido a los médicos encontrar formas de tratar la afección minimizando sus síntomas, como el uso oral de la doxiciclina precio.

Existen cuatro subtipos de rosácea. Cada subtipo tiene su propio conjunto de síntomas. Es posible tener más de un subtipo de rosácea a la vez.

El síntoma característico de la rosácea son pequeñas protuberancias rojas llenas de pus en la piel que están presentes durante los brotes. Por lo general, la rosácea afecta solo la piel de la nariz, las mejillas y la frente.

Los brotes a menudo ocurren en ciclos. Esto significa que el afectado experimentará síntomas durante semanas o meses seguidos, los síntomas desaparecerán y luego regresarán.

Tipos de rosácea

  • Subtipo 1: Conocido como eritematotelangiectásica (ETR), se asocia con enrojecimiento facial, enrojecimiento y vasos sanguíneos visibles.
  • Subtipo 2: La papulopustular (o acné), se asocia con brotes similares al acné y, a menudo, afecta a mujeres de mediana edad.
  • Subtipo 3: Conocido como rinofima, es una forma rara asociada con el engrosamiento de la piel de la nariz. Suele afectar a hombres y suele ir acompañada de otro subtipo de rosácea.
  • Subtipo 4: Se conoce como rosácea ocular y sus síntomas se centran en el área de los ojos.

¿Qué causa la rosácea?

No se ha determinado la causa de la rosácea. Puede ser una combinación de factores hereditarios y ambientales. Se sabe que algunas cosas pueden empeorar los síntomas de la rosácea. Éstos incluyen:

  • Comer alimentos picantes
  • Comer elementos que contienen el compuesto cinamaldehído, como canela, chocolate, tomates y cítricos
  • Beber café o té caliente
  • Tener la bacteria intestinal Helicobacter pylori
  • Un ácaro de la piel llamado demodex y la bacteria que porta, Bacillus oleronius
  • La presencia de catelicidina (una proteína que protege la piel de infecciones)

Rosácea en pieles blancas

Factores de riesgo de la rosácea

Hay algunos factores que lo harán más propenso a desarrollar rosácea que otros. La rosácea a menudo se desarrolla en personas de entre 30 y 50 años. También es más común en personas de piel clara, cabello rubio y ojos azules.

También hay vínculos genéticos con la condición. Es más probable que la desarrolles si tiene antecedentes familiares de la afección o si tiene antepasados ​​celtas o escandinavos. Las mujeres también son más propensas a desarrollar la afección que los hombres. Sin embargo, los hombres que desarrollan la afección a menudo tienen síntomas más graves.

¿Cómo controlar?

La rosácea no se puede curar, pero se puede controlar. Asegúrate de cuidar tu piel con limpiadores suaves y productos para el cuidado de la piel a base de agua y sin aceite. Evita los productos que pueden irritar tu piel, como:

  • Alcohol
  • Mentol
  • Hamamelis
  • Agentes exfoliantes

Tu médico trabajará contigo para desarrollar un plan de tratamiento. Este suele ser un régimen de cremas antibióticas y antibióticos orales, como la doxiciclina. Lleva un diario de los alimentos que comes y los cosméticos que te pones en la piel para comprender cómo se comporta tu piel.

Otros pasos de gestión incluyen:

  • Evitar la luz solar directa y usar protector solar
  • Limitar el consumo alcohol
  • Usar láseres y tratamiento con luz
  • Tratamientos de microdermoabrasión para reducir el engrosamiento de la piel
  • Tomar medicamentos para los ojos y antibióticos para la rosácea ocular

Lidiando con la rosácea

Si padeces de esta enfermedad crónica de la piel, deberás aprender a vivir con ella. Puede ser difícil hacer frente a una condición crónica. Obtén apoyo encontrando grupos de apoyo o foros de mensajes en línea para sentirte acompañado en este proceso.

No hay cura para la rosácea, pero se puede controlar con tratamiento. Afecta a todos de manera diferente y puede tomar tiempo descubrir cómo manejar su condición. La mejor manera de prevenir un brote es trabajar con su médico para desarrollar un plan de tratamiento y evitar los desencadenantes.