Las infecciones intestinales afectan a millones de personas cada año. Afortunadamente, se pueden prevenir adoptando hábitos sencillos.
Síntomas de las infecciones intestinales
- Diarrea frecuente y acuosa
- Cólicos abdominales o retortijones
- Náuseas y vómitos
- Fiebre y escalofríos
- Deshidratación: boca seca, mareos, orina oscura
- En casos graves: sangre en las heces o diarrea persistente por más de 3 días
¿Infección o malestar pasajero?
No todo malestar estomacal es una infección. Un malestar digestivo leve suele estar relacionado
con comidas copiosas, exceso de grasa o estrés.
La diferencia clave está en la intensidad y duración de los síntomas:
una infección intestinal suele acompañarse de fiebre, diarrea intensa y deshidratación,
mientras que un malestar leve mejora en pocas horas y sin fiebre.
Nutrición y fortalecimiento del sistema inmune
Una alimentación equilibrada es esencial para que el cuerpo esté preparado frente a infecciones.
- Consumir frutas y verduras ricas en vitamina C (cítricos, kiwi, pimientos).
- Añadir alimentos con zinc y selenio (frutos secos, mariscos, legumbres).
- Incluir probióticos naturales como el yogur y el kéfir para cuidar la microbiota intestinal.
- Beber suficiente agua potable para mantener la hidratación.
Prácticas de higiene personal y seguridad alimentaria
La higiene es la medida más eficaz para reducir la transmisión de infecciones intestinales.
Algunas recomendaciones son:
- Lavar las manos con agua y jabón antes de comer y después de ir al baño.
- Lavar frutas y verduras con abundante agua potable.
- Cocinar adecuadamente carnes, aves, pescados y huevos.
- Evitar la contaminación cruzada usando tablas de cortar separadas para carne y vegetales.
- Conservar los alimentos en refrigeración y respetar las fechas de caducidad.
Desparasitación de mascotas
Los animales domésticos pueden ser portadores de parásitos intestinales transmisibles al ser humano.
Para reducir este riesgo:
- Realizar desparasitación periódica según la recomendación veterinaria.
- Recoger y desechar adecuadamente las heces de las mascotas.
- Evitar el contacto directo entre niños pequeños y excrementos animales.
Consejos adicionales para la prevención
- Evitar consumir agua de procedencia dudosa y tomar desparasitante para adultos en caso de haberla consumido
- Extremar precauciones al viajar a zonas con saneamiento deficiente (agua embotellada, alimentos cocidos).
- Acudir al médico ante síntomas persistentes o graves.