Peligro de la sal y azúcar en bebés

la alimentación en bebés

El primer año de vida de los bebés es muy importante en lo que respecta a los hábitos alimenticios. El bebé ya tiene memoria y es capaz de retener dichos hábitos para que pueda desarrollarse perfectamente.

Es por ello que los profesionales recomiendan a los padres el seguir una serie de pautas saludables en lo que a la alimentación se refiere.

Una vez que empiece con la comida sólida, la misma debe ser sana y sin nada de aditivos. Tanto la sal como el azúcar deben evitarse durante los primeros años de vida ya que no son nada buenos para la salud.

Los primeros seis meses de los bebés

Durante los primeros seis meses del bebé, la leche ya sea materna o en polvo debe ser la alimentación única.

A partir del sexto mes, los padres ya pueden introducir algunos alimentos sólidos y complementar la dieta del pequeño. Cada niño es diferente y habrá algunos que necesitarán más tiempo antes de introducir ciertos alimentos sólidos.

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Los pediatras aconsejan en todo momento no adelantarse y esperar a que el bebé esté preparado para comer alimentos diferentes a la leche. Hay ciertos riesgos en lo que respecta a una alimentación demasiado precoz en la dieta del bebé:

  • Hay posibilidad de que se atragante con algunos de los alimentos.
  • Problemas de carácter digestivo o estomacal.
  • Riesgo alto de que desarrolle un problema de obesidad.
  • Riesgo alto de padecer una diabetes de tipo 1.
  • Es por ello, que hay que no hay que precipitarse y esperar a que el bebé esté preparado para comer alimentos sólidos.

Nada de sal

A la hora de introducir la alimentación complementaria es importante el no añadir nada de sal en las comidas del bebé.

El organismo del pequeño todavía es inmaduro y no es capaz de aceptar ciertas cantidades de sodio. Un exceso de sal en las comidas del bebé puede provocar a largo plazo ciertos problemas de salud como es el caso del colesterol o de la hipertensión arterial.

Es por ello que la comida del bebé debe ser lo más natural y saludable posible y no añadirle nada de sal. Los alimentos ya contienen la cantidad de sodio adecuada que necesita el organismo para funcionar perfectamente.

El bebé se debe acostumbrar en todo momento a comer sin nada de sal ya que ello será positivo a largo plazo cuando ya sea adulto.

la sal y azúcar en bebés

Cuidado con el azúcar

Los pediatras desaconsejan el dar azúcares añadidos a los lactantes. Dicho tipo de azúcares se añaden a los alimentos y no aportan nada de nutrientes. Por si esto no fuera poco, el consumo continuado de los azúcares añadidos aumenta el riesgo de padecer en un futuro problemas de sobrepeso y de diabetes del tipo 1.

Son muchos los padres los que comenten el gran error de dar cereales específicos a los lactantes, sin tener en cuenta que se trata de productos altos en tales azúcares añadidos. Es importante el evitar dar a los bebés cereales que contengan miel o azúcares añadidos.

En definitiva, hay que tener especial cuidado con la alimentación que se le da al bebé durante el primer y segundo año. Es importante el crear hábitos alimenticios que sean lo más saludables posibles y de esta manera conseguir que el niño coma bien con el paso de los años.

Tanto la sal como el azúcar son muy peligrosos y los padres deben tener mucho cuidado con ambos en lo que respecta a la alimentación del pequeño.

La sal está prohibida durante los primeros años ya que la salud del bebé puede verse dañada por el exceso de sodio.

En el caso del azúcar, hay que tener especial cuidado con los azúcares añadidos que aparecen en muchos de los cereales que toman los lactantes.