Enseñando a los pequeños a dormir solos

enseñando a los pequeños a dormir solos

Una de las batallas más recurrentes con los niños pequeños, es la hora de dormir. Por alguna razón, pareciera que justo antes de dormir, alguien activara un switch de más energía en los niños. Incluso cuando más cansados están, enseñando a los pequeños a dormir solos puede ser una batalla complicada de ganar.

Una realidad es que los niños necesitan tener un descanso adecuado para poder recuperar sus fuerzas, tener energías para todas las actividades que hacen cada día, e incluso, para poder tener la concentración requerida para estudiar y aprender mejor.

Pero el momento de la noche puede causar cierto estrés en algunos niños y niñas. Si bien, muchos adultos sufren de insomnio, también los niños pueden llegar a padecer ciertos trastornos de sueño.

En realidad, lograr que los niños se duerman a tiempo y descansen adecuadamente, no es algo tan complicado. Simplemente necesitarás seguir estos sencillos trucos y verás como todo va mejorando poco a poco.

Preparándose para dormir

Los usualmente andan dando guerra todo el día. Juegan, cantan, gritan, corre; todo eso lo pone en un estado de emoción que difícilmente podrás apagar sólo con decirles que ya es hora dormir.

Un buen consejo es irlos preparando para dormir. Apaga todo tipo de estímulos visuales como televisión, videojuegos, celulares, etc, por lo menos una hora antes de dormir. Dales actividades que los relajen como leer un libro, un baño caliente, una cena ligera o contarles una historia pueden ser buenas ideas.

De esta manera los irás preparando para la hora de dormir, y sus cuerpos tanto como sus mentes, estarán más dispuestos a entrar en el sueño.

La constancia es tu amiga

Tanto para niños como para adultos, acostumbrarnos a una nueva rutina no es muy complicado, asi que tratemos de crear rutinas que sean saludables.

Al establecer horarios fijos (o por lo menos lo más cercano a fijos), podremos ir enseñando a los niños (de manera inconsciente) a adaptarse a los horarios establecidos. Procura tener una agenda, puede ser mental no precisamente escrita, de los horarios para cada actividad. Entonces llévalos a dormir todos los días a la misma hora, después de un tiempo, cuando llegue la hora indicada, ellos mismos te pedirán que se quieren ir a dormir.

Para dormir bien no es necesario estar cansado

Erróneamente, a veces se piensa que mientras más cansado esté un niño, mejor será su noche de sueño. Sin embargo esto no es del todo real. La mejor práctica es acostumbrar a sus hijos a ir a la cama a la misma hora todos los días, de esta manera su organismo sabrá cuando ya es momento de descansar y recuperar energías.

Cuando un niño está demasiado cansado, su cuerpo está confundido al igual que su mente. Esto crea un conflicto en el organismo quien puede reaccionar soltando adrenalina para compensar el estrés. Lo cual, llevará al niño a un estado de emoción mucho más alto y a entablarse en una vigilia prolongada y agotadora.

Un espacio cómodo y personalizado

Todos los niños, sobre todo cuando comienzan a crecer, necesitan contar con su propio espacio. Por esta razón es indispensable que cuenten con una cama cómoda en donde se pueden estirar, acomodar y mover libremente.

También, contar con su propia cama y no una compartida con hermanos o con los padres, les ayudará a ir desarrollando su propia personalidad y a sentirse cómodos en su propio espacio. El tener una cama les ayudará a sentirse identificados con ese lugar y a querer acostarse y disfrutar de su propio espacio.

Cuando estés por elegir una cama nueva, debes pensar en que son niños que irán creciendo muy rápido y que un colchón de buena calidad es como una inversión a largo plazo. A pesar de que hay colchones ideales para los niños más pequeños, lo mejor es pensar en colchones individuales que garanticen que tendrán el espacio suficiente. Llegando a la adolescencia, quizás quieras considerar la opción de comprar un colchón matrimonial o doble que garantice justo ese espacio adicional.